
Qué tamaño de alfombra elegir para el salón y el dormitorio
Planos a escala para elegir el tamaño de alfombra o tapete: tres formas de colocarla en el salón, cómo ponerla debajo de la cama y tabla de medidas.
El error más común con una alfombra (tapete, en buena parte de Latinoamérica) es comprarla pequeña: queda en mitad del suelo como una isla y la sala parece más fragmentada, no más acogedora. El tamaño correcto no depende tanto de los metros de la habitación como de los muebles que van con ella: el sofá y las butacas en el salón, la cama en el dormitorio.
En resumen
- En el salón elige entre tres colocaciones: todas las patas encima, solo las patas delanteras o alfombra flotante. La segunda es la más fácil de acertar.
- Bajo la cama, lo que importa es que sobresalga por los lados y los pies, que es donde apoyas los pies descalzos.
- Antes de comprar, marca la medida con cinta de pintor en el suelo. Todas las medidas de esta guía son orientativas.
Tres formas de colocar la alfombra en el salón
En los tres planos los muebles son los mismos: un sofá de 200 × 90 cm contra la pared, una mesa de centro de 100 × 50 y una butaca de 75 × 75. Lo único que cambia es la alfombra.
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A · Todas las patas encima
La alfombra recoge todo el conjunto y lo convierte en una «habitación dentro de la habitación».
- Cuándo conviene: en salones medianos o grandes, en espacios abiertos donde la alfombra tiene que marcar la zona de estar y cuando el sofá no va pegado a la pared.
- Cuándo no: en salas pequeñas, donde una alfombra tan grande casi llega a las paredes y deja una franja de suelo estrecha que parece un error de medida. También es la opción de mayor gasto.
B · Solo las patas delanteras
La alfombra entra unos 15–20 cm bajo el frente del sofá y de las butacas; las patas traseras quedan fuera. Une los muebles sin necesitar una alfombra enorme.
- Cuándo conviene: casi siempre, y sobre todo con el sofá contra la pared. Es la opción más flexible si más adelante cambias de casa.
- Cuándo no: si la alfombra es tan estrecha que apenas asoma bajo el sofá; entonces parece que se ha quedado corta. Comprueba que el sofá no cojea si la alfombra es gruesa.
C · Flotante
Una alfombra pequeña solo bajo la mesa de centro, sin tocar ningún asiento.
- Cuándo conviene: en salones muy pequeños, cuando hay que pasar entre el sofá y la mesa o para proteger el suelo bajo la mesa con un gasto bajo.
- Cuándo no: como solución única en un salón mediano: se ve como un sello en medio del suelo. Si es tu caso, la opción B suele funcionar mejor.
Una referencia práctica para A y B: que la alfombra sea al menos tan larga como el sofá, y mejor si sobresale un poco por cada lado. Si tu sala es larga y estrecha, combina esta guía con los planos de cómo distribuir una sala pequeña rectangular.
La alfombra debajo de la cama
Aquí la alfombra tiene otra misión: que lo primero que pisas al levantarte no sea un suelo frío. Por eso importa lo que asoma a los lados y a los pies, no lo que queda escondido bajo el colchón.
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Cama doble o de matrimonio
Coloca la alfombra atravesada (el lado largo a lo ancho de la cama) y empezando un poco por delante de las mesitas de noche, para que estas apoyen en el suelo y no queden cojas. Así cubre los dos tercios inferiores de la cama, que es donde se ve.
En el plano, una alfombra de 300 × 200 bajo una cama de 150 cm deja 75 cm a cada lado y 70 a los pies. Como referencia orientativa, intenta que asome al menos unos 45–60 cm por los lados por los que te levantas. Si la habitación es estrecha y un lado de la cama va contra la pared, bastará con que sobresalga por el lado libre y por los pies.
Cama individual
Con una cama individual contra la pared, una alfombra más pequeña puesta a lo largo del lado libre suele bastar: entra un poco bajo la cama para que no se desplace y deja a la vista la zona donde apoyas los pies. Si la cama está exenta, puedes repetir el esquema de la cama doble a menor escala.
¿Y si no cabe una alfombra grande?
Dos alfombras estrechas, una a cada lado, o una alargada a los pies cumplen la misma función. Es la solución habitual en dormitorios pequeños con cama doble, donde el paso lateral es justo.
Tabla: medidas habituales y para qué muebles
Las medidas de alfombra en tienda varían según el país y la marca; estas son frecuentes en centímetros. En EE. UU. se venden en pies: 5 × 8 ft equivale a unos 152 × 244 cm y 8 × 10 ft a unos 244 × 305 cm. Los colchones también cambian: la cama «matrimonial» o doble puede medir de 135 a 160 cm de ancho según el país.
| Medida de la alfombra | En el salón | En el dormitorio |
|---|---|---|
| 60 × 90 o 80 × 150 cm | Entrada o junto a una butaca de lectura | A un lado de la cama (pon una a cada lado) |
| 120 × 170 cm | Flotante bajo una mesa de centro pequeña | A lo largo de una cama individual contra la pared |
| 140 × 200 cm | Patas delanteras de un sofá de dos plazas | Bajo la mitad inferior de una cama individual |
| 160 × 230 cm | Patas delanteras de un sofá de unos 180–200 cm | Bajo una cama de 135–140 cm, atravesada |
| 200 × 300 cm | Patas delanteras de un sofá grande con butaca | Bajo una cama de 150–160 cm, atravesada |
| 250 × 350 cm | Todas las patas en un salón mediano | Bajo una cama grande con banco a los pies |
Si dudas entre dos medidas, en el salón suele salir mejor la grande y en el dormitorio, la que deja más superficie a la vista en tu lado de la cama.
La prueba de la cinta
Es gratis y evita la mayoría de las devoluciones.
Prueba la alfombra antes de comprarla
- Mide tus muebles: largo del sofá, ancho de la cama, posición de las mesitas.
- Marca en el suelo el rectángulo de la alfombra con cinta de pintor (pruébala antes en un rincón).
- Comprueba qué patas quedan dentro y cuáles fuera según la colocación que hayas elegido.
- Abre y cierra las puertas: que ninguna roce el borde (una alfombra gruesa puede bloquearlas).
- Camina por los pasos habituales; si un borde cae justo en mitad de un recorrido, puede ser un tropiezo.
- Deja la cinta un par de días y decide con la sala en uso, de día y de noche.
Detalles que también cuentan
- Material según el uso: en el salón, donde se pisa con zapatos y se mueven muebles, conviene un tejido fácil de limpiar. En el dormitorio puedes priorizar el tacto.
- Alquiler y mudanzas: una alfombra de tamaño medio (como la de la opción B) se adapta a más casas que una enorme hecha a la medida de este salón.
- Gasto: el tamaño es lo que más cambia el coste. Si no llegas a la medida ideal, mejor una alfombra lisa y algo más grande que una muy decorada pero pequeña. Apunta las opciones en el presupuesto por estancia y compáralas con otros cambios de un salón con poco presupuesto.
- Junto con las cortinas: si también vas a cambiarlas, revisa cómo medir cortinas para decidir los textiles de una vez.
¿Te sirvió? Guárdala para tenerla a mano cuando vuelvas a tu proyecto.
Temas: Textiles


